La Archidiócesis de Malabo celebra la ordenación Sacerdotal de Tomi Belope y Juan Andrés

Nacional

Los dos recibieron el sacramento del Orden de las manos del arzobispo metropolitano de Malabo, monseñor Juan Nsue Edjang Maye, durante una solemne celebración en el Santuario Parroquia San José de Banapa.

El pasado 5 de septiembre la archidiócesis de Malabo vivió una jornada de especial alegría y acción de gracias con la ordenación sacerdotal de los diáconos Tomi Belope y Juan Andrés Engonga Coba. La celebración tuvo lugar en el Santuario Parroquia San José de Banapa y fue presidida por el arzobispo metropolitano de Malabo, monseñor Juan Nsue Edjang Maye.

La ceremonia congregó a numerosos sacerdotes, religiosos, familiares, amigos y fieles de diferentes comunidades de la Archidiócesis de Malabo, que quisieron acompañar a los nuevos presbíteros en este momento central de su camino vocacional.

La ordenación sacerdotal culmina un largo proceso de formación, discernimiento y preparación al ministerio. Ambos nuevos sacerdotes pertenecen a la Archidiócesis de Malabo y han realizado parte importante de su formación pastoral en el Seminario Mayor Interdiocesano La Purísima de Bata.

El reverendo Juan Andrés Engonga Coba nació en la ciudad de Malabo el 3 de noviembre de 1992. Ingresó en el Seminario Menor de Banapa el 12 de octubre de 2015, donde permaneció hasta 2017. Durante su proceso de formación y antes de iniciar los estudios filosóficos y teológicos, desarrolló experiencias pastorales en distintas parroquias, entre ellas la Parroquia Juan María Vianney.

El reverendo Tomi Belope, por su parte, nació el 17 de noviembre de 1993. Ingresó en el Seminario Menor de Banapa en 2017, donde permaneció durante dos años. En 2019 continuó su formación en el Seminario Mayor Interdiocesano La Purísima de Bata, profundizando en su preparación académica, espiritual y pastoral de cara al sacerdocio.
«Saber estar, saber servir y recordar que hacen el trabajo de Dios». Durante la celebración, monseñor Juan Nsue Edjang Maye dirigió a los nuevos sacerdotes una exhortación centrada en la identidad y misión del presbítero.

El arzobispo les recordó que el sacerdocio es, ante todo, una llamada al servicio de Dios y de su Pueblo. Por ello, les animó a saber estar, saber servir y recordar siempre que están realizando el trabajo de Dios.

Asimismo, les invitó a mantener una buena relación con Jesucristo» Somos buenos sacerdotes si vamos con Jesucristo, el sacerdote busca a Jesucristo y se deja buscar por Jesucristo» señaló

Las palabras del arzobispo pusieron de relieve la responsabilidad que los nuevos presbíteros asumen desde este día anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar al Pueblo de Dios con espíritu de entrega, humildad y caridad pastoral.


Al finalizar la Santa Misa, los fieles compartieron un momento de alegría con los recién ordenados y participaron en una fotografía de familia, poniendo el broche final a una jornada marcada por la fe, la comunión eclesial y la acción de gracias.

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