En un contexto donde la vocación religiosa se ve influenciada por la vida familiar, Miguel Jora, delegado diocesano de la Pastoral de Matrimonios y Familias, ha enfatizado la necesidad de fortalecer los matrimonios cristianos como base para una vocación sólida hacia el sacerdocio y la vida religiosa.
Sus declaraciones se produjeron durante la primera reunión de planificación para el año pastoral 2025-2026, celebrada en el salón parroquial de Santa Maravillas de Jesús, en el barrio Pérez. La reunión tuvo lugar tras la apertura del año pastoral el 4 de octubre en la Santa Catedral de Malabo. Este encuentro, que reunió a varios miembros de la delegación, se inició con una oración y una lectura del orden del día, que incluyó la revisión del informe del año anterior. Los participantes discutieron un plan de acción que busca abordar las necesidades y desafíos de las familias cristianas en la archidiócesis.
Entre los puntos destacados en la agenda se incluyen:
• Creación de un libro de registro para documentos: Esta iniciativa busca mejorar la organización y el seguimiento de las actividades de la delegación.
• Formación de grupos de matrimonios y familias en todas las parroquias: Se pretende fomentar la comunidad y el apoyo mutuo entre las parejas.
• Capacitación para jóvenes novios: Un enfoque en la preparación prematrimonial para fortalecer las relaciones desde el inicio.
• Organización de retiros espirituales: Espacios de reflexión y crecimiento espiritual para las parejas.
• Actividades en honor a la fiesta de la Sagrada Familia: Promover la importancia de la familia en la fe cristiana.
• Creación de un espacio en Radio María: Una plataforma para difundir mensajes y recursos sobre la vida matrimonial y familiar.
Al concluir la reunión, Jora subrayó la misión de la delegación, afirmando que su labor consiste en “conmover y asesorar a los cristianos sobre la importancia de los matrimonios». Reiteró que uno de los principales objetivos es fomentar una vida de fe en las parejas, asegurando que de ello depende la formación de buenos cristianos y ciudadanos honrados.
Asimismo, Jora destacó la importancia de la organización interna, mencionando que se han designado responsabilidades específicas y se han fijado reuniones ordinarias para garantizar el cumplimiento de los objetivos propuestos.
La reunión de la Delegación Diocesana para Matrimonio y Familia refleja un compromiso renovado con la pastoral familiar, reconociendo que la fortaleza de los matrimonios cristianos es fundamental no solo para la vida de fe, sino también para el futuro de la vocación religiosa en la archidiócesis. La planificación de actividades para el próximo año pastoral busca crear un entorno propicio para el crecimiento espiritual y la cohesión familiar en la comunidad cristiana.

