El arzobispo de Malabo, Juan Nsue Edjang, ha solicitado a la Santa Sede autorización para ausentarse de sus funciones por motivos de salud, una petición que ha derivado en el nombramiento de un Administrador Apostólico para la Archidiócesis.
El Vaticano ha designado a Mons. Miguel Ángel Nguema Bee, actual Obispo de Bata, para asumir el gobierno pastoral de Malabo mientras dure la licencia del arzobispo titular.
Este viernes, 21 de agosto, el propio Juan Nsue Edjang ha comparecido en rueda de prensa en Malabo para despejar las dudas surgidas en torno a su situación y presentar oficialmente a quien será el nuevo Administrador Apostólico, el obispo Miguel Ángel Nguema Bee. El arzobispo ha querido explicar personalmente el origen y el sentido de su petición de permiso, así como desmentir las versiones que apuntaban a una destitución.
Nsue Edjang ha recordado que la solicitud de descanso no es reciente, sino que se remonta a la visita del Papa a Guinea Ecuatorial: «Cuando estuvo aquí el Santo Padre, personalmente presenté la necesidad de poder tener un tiempo de descanso», ha asegurado, repasando su trayectoria pastoral, señalando que fue nombrado obispo en 2011 para la diócesis de Ebibeyín, que comprendía las provincias de Kie-Ntem y Wele-Nzas, y que a finales de 2015 el Papa Francisco lo trasladó a la arquidiócesis de Malabo tras la renuncia de Monseñor Ildefonso por haber cumplido la edad canónica.
«Esto ha supuesto un esfuerzo extraordinario», ha reconocido.
Monseñor Juan Nsue Edjang ha insistido en el carácter positivo de esta pausa, matizando que «no es un descanso malo, sino un descanso para hacer un chequeo profundo, con sosiego, con tranquilidad, para reflexionar y también para seguir profundizando en el conocimiento de la misión pastoral que Dios nos ha encomendado».
Nsue Edjang ha agradecido la respuesta del Papa a su petición. «Gracias a Dios el Santo Padre me ha concedido este tiempo de gracia, tiempo de descanso para poder revisar mi salud y regresar», reconocía.
Sobre el nombramiento de Nguema Bee, el arzobispo ha explicado que la Santa Sede ha optado por garantizar la continuidad de la gestión pastoral durante su ausencia. «Durante este periodo de oración, reflexión y revisión de mi salud, la Santa Sede ha visto a bien mantener el funcionamiento del archidiócesis y encargar a un obispo para que pueda seguir manteniéndolo pastoralmente», aclaraba. Y ha sido tajante al desmentir cualquier lectura de vacancia o cese: «No es una sede vacante, es una sede plena. La Santa Sede y yo hemos preferido que sea Monseñor Miguel Ángel, el nuevo obispo del archidiócesis de Bata», ha afirmado.
Finalmente, el arzobispo ha resumido el propósito del encuentro con los medios. «Ese es el motivo principal por el que os hemos invitado: presentaros al señor obispo de Bata, que viene a mantener la continuidad en la misión pastoral mientras dure mi ausencia», justificaba su comparecencia.
Nsue Edjang mantiene su condición de arzobispo
Pese al nombramiento de un nuevo responsable al frente de la gestión diaria de la archidiócesis, Juan Nsue Edjang continúa siendo, jurídicamente, el arzobispo de Malabo. Su solicitud de permiso no implica destitución ni vacancia de la sede: se trata de una licencia temporal que le permite ausentarse de sus funciones mientras conserva el título y la titularidad del cargo. El nuevo Administrador Apostólico, por su parte, asume el gobierno efectivo de la circunscripción durante ese periodo.
Este matiz resulta especialmente relevante frente a informaciones previas que habían apuntado a una posible destitución del arzobispo, rumores que el propio Nsue Edjang ha querido desmontar personalmente en su comparecencia ante los medios. El decreto vaticano no recoge en ningún momento ese supuesto: la figura empleada es la de una administración apostólica temporal vinculada a una ausencia autorizada, una fórmula canónica distinta tanto de la destitución como de la vacancia de sede.
«Omnes facultates»: poderes plenos para gobernar la archidiócesis
El nombramiento de Miguel Ángel Nguema Bee le otorga «omnes facultates», es decir, todas las atribuciones necesarias para gobernar la Archidiócesis de Malabo. El obispo de Bata no ejercerá un papel de simple apoyo, sino que asumirá de manera plena la administración pastoral y jurídica ordinaria de la sede mientras el arzobispo titular permanezca de baja. En la práctica, esto le faculta para ejercer las funciones de gobierno propias de un ordinario diocesano en Malabo durante todo el tiempo que dure el permiso concedido a Nsue Edjang.
La Santa Sede enmarca la decisión en la necesidad de garantizar que la archidiócesis no quede sin gobierno efectivo mientras su arzobispo atiende la situación de salud que motivó su solicitud. El objetivo inmediato, según se desprende del decreto, es asegurar la continuidad de la vida pastoral y administrativa de la circunscripción durante la ausencia.
Sin fecha de finalización
El decreto no fija un plazo concreto para el mandato del nuevo Administrador Apostólico ni, por extensión, para la duración del permiso del arzobispo. El texto recurre a la fórmula latina «praesentibus valituris usque dum aliter in Domino provideatur», que puede traducirse como que las disposiciones actuales permanecerán vigentes hasta que la Santa Sede determine otra cosa.
Esto implica que tanto el regreso de Juan Nsue Edjang a sus funciones plenas como la duración del encargo de Miguel Ángel Nguema Bee al frente de Malabo quedan sujetas a la evolución de la situación y a futuras decisiones del Vaticano, sin que exista por el momento una fecha prevista.

